El 25 de abril, la historia volverá a cobrar vida en Monte Carlo mientras RM Sotheby’s desata uno de los tesoros más codiciados de la Fórmula 1: el primer coche de F1 de Ayrton Senna, el icónico Toleman TG183B-05 de 1984. No se trata de cualquier coche de carreras; es la máquina que lanzó la meteórica carrera del legendario brasileño, ahora lista para alcanzar entre 2.8 y 3.8 millones de euros en la subasta.
Este Toleman #19 está empapado en la historia del motorsport. Fue al volante de este coche menospreciado que Senna hizo su inolvidable debut en su Gran Premio en Brasil. Aunque su primera carrera terminó prematuramente con una falla de turbo en el traicionero circuito de Jacarepaguá, fue solo el comienzo de una historia que sacudiría los cimientos de la Fórmula 1. A pesar de estar limitado por un coche que no podía competir con los equipos dominantes de la época, el talento innato de Senna brilló desde el principio.
Su temporada de novato rápidamente llamó la atención con un sexto lugar en Sudáfrica, ganando su primer punto de campeonato, seguido de una actuación similar en Bélgica. Luego llegó el momento que cimentó su reputación como futura superestrella: un impresionante segundo lugar en las lluviosas calles de Monte Carlo. Siguiendo de cerca a Alain Prost, Senna estuvo a centímetros de reclamar una victoria asombrosa cuando la carrera fue abruptamente detenida por una bandera roja. Este incidente encendería una de las rivalidades más feroces y legendarias en la historia de la F1, preparando el escenario para batallas épicas que definirían una generación.
El impulso implacable de Senna lo llevó a subir al podio dos veces más ese año, asegurando terceros puestos tanto en Inglaterra como en Portugal. Estas notables actuaciones con el modesto paquete de Toleman fueron suficientes para convencer a Lotus de ficharlo para la temporada de 1985, un movimiento que catapultaría su carrera a la estratosfera.
La subasta no es solo una celebración del primer coche de Senna. RM Sotheby’s ha reunido una colección impresionante de leyendas de Ferrari que promete encender intensas guerras de ofertas. Entre estos tesoros se encuentran el Ferrari 642 de 1991 conducido por Jean Alesi y Alain Prost, y el Ferrari 312 T3 de 1978, pilotado por el dinámico dúo Carlos Reutemann y Gilles Villeneuve. Cada coche lleva consigo una rica historia de carreras, prometiendo una noche de subasta llena de adrenalina y anticipación.
Para los coleccionistas y aficionados al automovilismo, la venta del coche debut de Senna es más que una simple transacción—es una oportunidad rara de poseer un pedazo de la inmortalidad en las carreras. A medida que los motores de la historia se encienden en Montecarlo, el mundo observará con ansias para ver quién reclamará esta máquina legendaria y mantendrá vivo el espíritu de Ayrton Senna para las generaciones venideras.


