En un giro impactante en la narrativa de la Fórmula 1, Lewis Hamilton ha encendido un acalorado debate al sugerir que su antiguo equipo, Mercedes, podría estar operando aún con un “modo fiesta” secreto durante las sesiones de clasificación. Esta teoría, sin embargo, ha sido contundentemente desestimada por Lando Norris de McLaren, quien se mantiene firme en contra de la noción de que Mercedes retiene alguna ventaja oculta.
Hasta ahora esta temporada, Mercedes ha dominado la clasificación, dejando consistentemente a sus rivales atrás, con un margen promedio de casi seis décimas de segundo para cuando llega Q3. Los comentarios de Hamilton evocan los días de gloria de su mandato con las Flechas de Plata, donde se utilizaba un mapa de motor agresivo para desatar potencia bruta durante la clasificación, una estrategia que él apodó famosamente ‘modo fiesta’ en 2018.
“Nuestro modo de clasificación es el modo más divertido – debería ser el ‘modo fiesta’,” recordó Hamilton, rememorando con cariño la emocionante velocidad que proporcionaba. Sin embargo, el panorama de la F1 cambió significativamente a mitad de la temporada 2020 cuando la FIA impuso regulaciones estrictas, limitando a los equipos a un solo modo de motor durante las vueltas competitivas, lo cual ha permanecido en vigor.
A pesar de estas limitaciones, Hamilton especuló que Mercedes podría haber navegado astutamente las reglas para desbloquear potencia adicional cuando es necesario. Después de presenciar el rendimiento de clasificación en el Gran Premio de China, se preguntó si la discrepancia en el rendimiento entre la clasificación y el ritmo de carrera podría atribuirse a alguna estrategia no revelada. “En la clasificación, tienen otro modo al que pueden acceder, un poco como un ‘modo fiesta’ de antaño,” afirmó, sugiriendo que Mercedes podría estar activando un interruptor en Q2 al que otros equipos simplemente no pueden acceder.
Sin embargo, Norris, el campeón reinante y un competidor formidable por derecho propio, fue rápido en rechazar la teoría de Hamilton. Cuando se le preguntó sobre la existencia de tal modo en Mercedes, declaró de manera decisiva: “No tenemos eso.” Cuando se le presionó más sobre si creía que Mercedes estaba capitalizando esta supuesta ventaja, Norris respondió: “No. A veces, cuando estás un poco fuera de lugar, creas cosas en tu cabeza,” descartando claramente cualquier especulación sobre un aumento clandestino de potencia.
A medida que avanza la temporada, la tensión entre estos dos equipos icónicos solo se intensifica. Con Norris y Hamilton intercambiando dardos sobre estrategias de motor, los aficionados están al borde de sus asientos, anticipando con entusiasmo cómo esta rivalidad moldeará el resto del campeonato. A medida que ambos pilotos navegan por este juego de ajedrez a alta velocidad, una cosa es segura: el drama dentro y fuera de la pista está lejos de haber terminado, y el foco de la F1 sigue brillando intensamente sobre estos titanes del automovilismo.


